EL VERDADERO PROBLEMA DE LA LIGA MEXICANA DE BEISOL

LMB agosto 15, 2020

Por Guillermo Garza

NUEVO LAREDO._ Independientemente de la pandemia del coronavirus que bastante daño ha causado al mundo entero, la Liga Mexicana de Beisbol viene arrastrando problemas que se han convertido en un cáncer para el circuito de verano.

Sin duda alguna el principal problema son dos tipos de directivos: Los que no saben nada de beisbol y los que saben mucho, pero aplican el viejo sistema de joder al pelotero.

Los primeros son aquellos que por circunstancias diferentes llegan a las directivas de los 16 equipos provenientes del sector privado o de alguna otra organización de cualquier índole comercial que ignoran por completo lo que es el beisbol, no tienen la más remota idea de que es este deporte, no lo conocen, jamás lo jugaron, jamás fueron aficionados a él, nunca habían estado cerca de ninguna organización y llegan a los puestos por obra y gracia del espíritu santo, porque los ponen ahí los verdaderos dueños que no tienen tiempo de ocuparse del negocio y depositan su confianza en neófitos que quizá sean buenos en otros menesteres, pero son unas lacras para el beisbol.

Estos parásitos se ocupan de aplicar en el deporte sistemas de empresas que nada de relación tienen con el beisbol, por lo que siempre sale contra producente la idea que el Beisboldebe manejarse como cualquier otra empresa, y, puede que sí, porque no deja de ser un negocio, solo que aquí no se trata de productos, se trata de deportistas, seres humanos, hombres que practican a la perfección el deporte rey y que por ende son la parte más importante del negocio, pero estos “gerentitos de cuarta” salidos de algún recoveco donde la palabra beisbol jamás la habían escuchado, quieren tratar al pelotero como un costal de papas, como un perro entrenado para servirles, como peones que están a las órdenes de su patrón o como los animales de algún circo que por darles cualquier trozo de comida obedecen al domador en todo lo que se le ocurra.

Ahí está el verdadero problema, porque da órdenes el más imbécil de la organización, el que del beisbol solo conoce una pelota o un bate, pero desconoce por completo las complejidades a las que se enfrentan los jugadores dentro y fuera del terreno. Y lo más lamentable: Opinan como si verdaderamente supieran y lo que dan son lastima a quienes amamos este deporte y cuando menos conocemos sus reglas y valoramos a quienes lo hacen grande: Los peloteros.

EL OTRO ‘ESTILO’


Los segundos: Son los ex jugadores que durante el tiempo que fueron activos se la pasaron criticando a los directivos, acusándolos de abusivos, movilizando protestas dentro del dugout, peleando cada año hasta el último peso en la firma del contrato, negándose a acatar cualquier ordenamiento que provenía de la oficina porque estaban molestos con los dirigentes…esos, esos jugadores que al paso del tiempo reciben la oportunidad de convertirse en directivos del equipo en que jugaron o de cualquier otro, sin temor a equivocarme, estos son el verdadero CANCER de nuestra pelota mexicana, porque, curiosamente ahora que están del otro lado del escritorio, en lugar de aplicarse a favor de los peloteros, toman precisamente los modales mamones, engreídos, vulgares y soberbios de aquellos a los que tanto criticaban.

Hoy ya se olvidaron que alguna vez estuvieron dentro de un terreno tratados como perros flacos y hoy sienten que la divina providencia los convirtió en “señores” del beisbol; tratan con desprecio al novato y con autoritarismo al caballo, es más, algunos llegan a los puestos y lo primero que hacen es vengarse de todos aquellos coachs, managers o scouts o simples compañeros con los que alguna vez tuvieron un problema (y de estos especímenes conozco personalmente a varios).

Esos son los que verdaderamente están dañando al beisbol, porque hoy tienen la oportunidad de corregir ese gravísimo error de tratar al pelotero con la punta del pie y comenzar a preferirles un trato digno y un pago justo para que jamás se le desprecie al pelotero mexicano como muchos directivos estaban acostumbrados a tratarlos, ¡pero no! resultó que estos despreciables sujetos (ex jugadores) inmediatamente se pasan al lado de los abusivos y soberbios para treparse a la nube más alta y se les ladea feo el ladrillo al tratar igual o en ocasiones peor al jugador que como los tratan otros directivos que jamás jugaron.

Y ¡Claro! lo primero que los hace sentir grandes y superiores es no contestar el teléfono cuando los jugadores o cualquier otro miembro del equipo o periodistas los buscan. Ya con eso se sienten secretarios de Gobernación o Presidentes de la Republica. Pobres ingenuos, no cabe duda quelo que menos sirve es lo que más lata da. Ahísepultan todo lo grande que hayan hecho como jugadores y se convierten en unos vulgares trepadores y arrastrados dignos de la lastima de cualquiera de los amantes de este hermoso deporte.

No le busquemos, aquí está el verdadero problema del beisbol mexicano, mientras nadie entienda que el pelotero es el actor principal, la figura, el centro del espectáculo y por quienes existe el beisbol, estaremos destinados a tener un beisbol mexicano mediocre y lastimoso, porque entre directivos ignorantes (primerizos, pero soberbios y altaneros) y ex jugadores convertidos en Gerentes o Presidentes de organizaciones con la más genuina imitación de directivos “mierdas”, jamás dejaremos de ser una liga donde el ratón pretende comerse al gato, el ignorante pretende enseñar al maestro, la opacidad brillar más que la estrella y el directivo ser más importante que el jugador..

¡Atención! El beisbol sin dinero sigue siendo beisbol y el directivo sin dinero deja de ser directivo.

Moraleja: No dejemos al alcance de las chivas locas algo tan importante como el deporte rey, porque sin duda lo van a romper. Si un directivo quiere ser exitoso, la clave está en el trato que le brinde a los jugadores, no hay más….No hay secretos.

(Guillermo Garza es narrador de Tecolotes de Los Dos Laredos, además de ser locutor y periodista. ha trabajado para varios clubes de la LMB y LMP).

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