VUELACERCAS

SE ESPERA FINAL ÉPICA ENTRE CHARROS Y TOMATEROS

Po Salvador Cosío Gaona

Charros de Jalisco y Tomateros de Culiacán se volverán a ver las caras en una final por el título de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP) el máximo circuito beisbolero profesional que se disputa en temporada invernal, luego de que ambos se impusieron en sus respectivas series semifinales de esta campaña 2021-2022, siendo que el escuadrón jalisciense dio cuenta de Sultanes de Monterrey en un serial que hubo de llegar a la última instancia; en tanto que los sinaloenses hicieron lo propio al dejar fuera de la competencia a Algodoneros de Guasave en tan solo seis cotejos, lo que les permitirá llegar con un día más de descanso respecto a su rival en turno cuando este viernes arranque la batalla por el título de la Liga en el campo de juego de Zapopan, luego de que su mejor colocación en la tabla general de posiciones de la competencia le permitiera contar con esa ventaja al conjunto representativo de Jalisco.

Charros debió pasar serios apuros antes de obtener su boleto a la gran final, y fue particularmente en el sexto enfrentamiento cuando más comprometido se vio al incurrir nuevamente en múltiples yerros que le dificultaron su desempeño a lo largo de todo el calendario regular y que en este duelo lo mandaron a la lona al son de 15 carreras por 5.

Ese juego del martes fue fatal para Charros; falló el pitcher abridor, cosa insólita en Javier Solano, quien fue víctima de los errores del campo a cargo del nerviosismo de Misael Rivera, quien fue colocado en la segunda base dejando la tercera a Manny Rodríguez para suplir la lesión de Agustín Murillo, y como Rodríguez venía de una lesión también se consideró por el cuerpo técnico que tuviera menos posibilidades de lesionarse o mejor dicho, más posibilidades de terminar su recuperación jugando la tercera base, pero el experimento no resultó dado que la posición natural de Misael, en la que brilló casi toda la campaña en los anteriores juegos de playoff fue en la tercera base supliendo a Murillo en muchas ocasiones o a Amadeo Zazueta en paradas cortas, y esta vez el muchacho sufrió y provocó muchos errores, lo mismo que Zazueta, siendo que el equipo terminó por desmoronarse en la quinta entrada en un rally de nueve carreras y ya no hubo manera de recuperarse.

Para el miércoles Charros mostró la otra cara de la moneda y una muy buena salida de Brennan Bernardino, y el buen desempeño de su cerrador estelar Roberto Osuna, terminaron por darle la victoria y el boleto a la final a los pupilos del Chapo Vizcarra, quienes mostraron que cuando se juega con el equipo ordenado y el cuadro más o menos titular se está más cerca de obtener resultados positivos.

Finalmente, los caporales albicelestes que ya antes habían dejado en el camino a Águilas de Mexicali en la etapa de repesca, se impusieron 4 juegos a 3 a Sultanes logrando su anhelado pase a la gran final por el título, a donde llegan sólidos y contando ya con un refuerzo de lujo como lo es Esteban “El pony” Quiroz, un infielder quien procede de Algodoneros de Guasave y ya ha estado en las filas de los Charros con quienes se coronó en la campaña 2018-2019 habiendo llegado también en calidad de refuerzo en postemporada. Y si bien se antojaba era más necesario reforzarse con un pitcher abridor, la lesión de Murillo obligó a replantear las necesidades del roster.

El otro boleto a la gran final quedó en manos de los Tomateros de Culiacán, que fue el primero en asegurar su presencia en la última etapa del certamen invernal, tras ganar la serie 4-2 a los Algodoneros, sin olvidar que este conjunto culichi apenas y logró colarse a la postemporada luego de haber concretado una agenda ordinaria bastante mediocre que lo colocó en el octavo sitio de entre los ocho equipos clasificados.

Pero si algo hay que decir y reconocerle a Tomateros es que se trata de un conjunto aguerrido, que tiene vasta experiencia en las series finales y sabe cómo enfrentarlas. Ya en no pocas ocasiones me he referido al sistema “alcahuete” de competencia que prevalece en la LMP donde de diez competidores clasifican ocho, y de cómo hay equipos que conociendo dicho sistema sacan provecho para dedicarse a holgazanear durante el calendario regular y dar todo en los playoffs. Tomateros es un claro ejemplo de ello, aunque habrá que señalar que es su estrategia y el reglamento lo consiente, por lo que no se le puede reprochar más de lo que ya se ha dicho.

Y en este contexto, habrá que recordar que los dirigidos por Benjamin Gil, lograron llegar a la semifinal tras dejar fuera de competencia a Mayos de Navojoa, un conjunto que fue el mejor de la competencia regular durante las dos vueltas del certamen y fue echado de la postemporada por barrida.

Así que aún cuando en el papel Charros podría aparecer como favorito para la final, desde ningún punto de vista se puede hacer menos a los Tomateros que cuentan con un buen conjunto y además se hicieron de los servicios del abridor Nick Struck, de los Sultanes de Monterrey, teniendo como segunda opción, al lanzador Edgar Torres.

Así pues, habrá que mencionar que la edición 2021-2022 de la gran final por el título de la Liga Mexicana del Pacífico, no será inédita, pues ya Charros y Tomateros sostuvieron una batalla final en la campaña 2014-2015 cuando los campiranos albiazules jaliscienses llegaron a la parte culminante del certamen como el mejor conjunto por su desempeño en las dos fases de la agenda ordinaria y además en las etapas de repesca y semifinal, pero de manera dolorosa sucumbieron ante los pupilos de quien entonces y ahora es su manager, el polémico Benjamín Gil, siendo que por su parte habían llegado a la clasificación como el último de los participantes a partir del famoso repechaje que en esa época se usaba y sin gozar de etiqueta de favoritos terminaron llevándose el galardón para tristeza de la afición jalisciense que desde esa primera campaña de esta nueva etapa de los Charros en la LMP, ya soñaba con la corona que habría de llegar en la campaña 2018-2019, después de un largo ayuno.

Por cierto, como un condimento extra para este enfrentamiento, no hay que olvidar que desde aquel episodio registrado en la temporada 2014-2015, se originó una gran rivalidad entre las dos instituciones propiciada en mayor medida por la actitud antideportiva del manager Benjamin Gil, quien profirió burlas, expresiones soeces y señas muy alejadas de la ética beisbolera más elemental contra los jaliscienses, quienes aún no perdonan la afrenta.

Y dadas las condiciones, lo que sí hay que esperar es un épico duelo final entre Charros y Tomateros, el primero, estará buscando conquistar su segundo título desde su regreso a la LMP, y el otro hará por conseguir el tricampeonato de la Liga, una hazaña solamente alcanzada por los Yaquis de Ciudad Obregón entre 2011 y 2013.

Por lo pronto, en la casa de los caporales albicelestes, su estadio de Zapopan, todo está listo para que se cante el PlayBall de la final este viernes 14 de enero. En territorio jalisciense se disputarán los primeros dos juegos para luego viajar a tierras culichis a enfrentar posiblemente tres cotejos más, y de ser necesario, la serie regresará a Jalisco para conocer al nuevo campeón.

Opinió[email protected]

@salvadorcosio1

- Publicidad -

Comentarios

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

- Publicidad -
- Publicidad -

Artículos recientes

VUELACERCAS

DESTACAN VERDUGO Y URÍAS

SE PERDERÍA EL RESTO DEL AÑO

- Publicidad -
- Publicidad -