Un famoso umpire cubano

marzo 22, 2019

Lanzando para Home

El famoso ampayer cubano Amado Maestri, cuyo verdadero nombre fue, Amado Roberto Lázaro Maestri Menéndez, nació el 8 de Diciembre de 1909 en Regla, La Habana, Cuba y falleció próximo a cumplir los 54 años de edad el 25 de Septiembre de 1963, víctima de un fuerte ataque de asma.
En sus años mozos, había sido receptor en los torneos juveniles y tras de llegar a la Liga Nacional Amateur de Cuba, dejó de jugar por una seria lesión en el brazo de tirar. Se convirtió en ampayer y pronto se hizo famoso en la Liga Profesional de Cuba. Estuvo cantando las bolas y los strikes en la inauguración del Grand Stadium de La Habana el 21 de Octubre de 1946.
Tom LaSorda que lanzó para el Almendares, en una noche que estaba en la loma, se acercó al home para cuestionar el conteo de Maestri, este abrió su chaqueta lo suficiente, para que viera que traía una pistola y cuando estuvo cerca, empezó a gritar: eres el mejor umpire que he conocido. Tuvo discusiones con el pitcher Tomás de la Cruz, Sungo Carrera, Carlos Colás y el manejador americano Leo Durocher.
En 1937, Maestri, estuvo a punto de marcar el forfiet en contra del equipo Santa Clara, cuando el pitcher Manuel “Cocaina” García lo amenazó con pegarle con el bat. Un año más tarde se vio envuelto en una gran trifulca, pues el catcher Bill “Cy” Perkins, dejó pasar la pelota de manera intencional, que había lanzando el venezolano Alejandro Carrasquel, para que golpeara al umpire Maestri, que le vino pegando en una mano, pero sin mayores consecuencias. Vino la expulsión del manejador Joseito Rodríguez y Perkins fue multado con 10 días de salario y el manager Rodríguez, no pudo manejar en 15 encuentros.
Hay una historia en la Liga Mexicana, cuando fue contratado por Jorge Pasquel, que en un juego no le gustó el conteo del cubano, que bajó al terreno de juego y el “Maestro” Amado, lo expulsó ante la algarabía de los aficionados que estaban en el Parque Delta. Al día siguiente, Pasquel, le pidió disculpas y Maestri le dejó el trabajo y se regresó a Cuba. Supo manejar las broncas y los pleitos, no solo en el terreno de juego, sino en los mismos hoteles donde se hospedaba, junto con los peloteros…Después más lanzamientos.