TIRABUZÓN

marzo 19, 2020

Tirabuzón

Directivo despedido demanda a Algodoneros

Juan Alonso Juárez

CIUDAD DE MÉXICO.- Con escasa información veraz y oportuna en el tintero, los medios estadounidenses especulan sobre los escenarios a mediano plazo respecto al inicio de hostilidades en Grandes Ligas, la industria que durante casi ocho meses genera cientos de empleos y costales de millones de dólares.

Tras la nueva postergación—la segunda y esta sin fecha–, anunciada por el comisionado, Rob Manfred,  quien como nunca está desquitando la “chuleta”,  se manejan cinco posibilidades para el “opening day” más demorado de la historia.

1.- El viernes 29 de mayo, con un calendario reducido a 105 juegos. 2.- A mediados de junio y 95 veladas. 3.- El 4 de julio, día de la Independencia y una travesía de 81 encuentros. 4.- El  1 de agosto que implica un mini torneo de 58 partidos, estilo Confederación de Beisbol del Caribe.

Y, lo más drástico, fuera de las consideraciones de los más optimistas de allá y acá, porque nunca lo han padecido ni en la peor de sus pesadillas, la cancelación de la temporada y hasta las próximas pizcas.

POR si algo faltaba, en la oficina de los nuevos Algodoneros de Guasave esperan una notificación  de la Junta de  Conciliación y Arbitraje, sobre una demanda de su ex director general, Sebastián Sandoval Matsumoto.

El representante del club, Gustavo González, dirá en la primera audiencia que lo despidieron por los resultados del equipo por debajo de las expectativas, como ocurrió igualmente con el gerente deportivo Francisco Lizárraga y el asesor Gabriel Low.

En la jerga de la pelota al abogado del propietario de la franquicia, Alfredo Arámburo Nájar,  le asiste la razón y por eso no es común que jugadores—salvo Luis Ignacio Ayala a los Yaquis de Ciudad Obregón—y ahora un directivo, acudan a esa instancia donde se supone que el trabajador lleva las de celebrar.

Pero al margen de que si Sandoval tiene o no argumentos para proclamar su legítima inconformidad, el también ex gerente de los Tomateros de Culiacán se dará el gusto de meterles un calambre en tiempos de coronavirus.

LA clase más poderosa en muchas lunas del Salón de la Fama de nuestro país ya está a la vista de los casi 60 miembros del comité elector, en un proceso que al menos por ahora dejará fuera a figuras que eran “cincho”.

Esto, antes del truene del “recinto original” de 1973 y que la marca cervecera vendió, traspasó, permutó, alquiló o regaló– vaya usted a saber–, a Mario López Valdez (Malova, por sus siglas en las tres debilidades del ex gobernador de Sinaloa: negocios, beisbol y política).

De hecho, desde la primera criba el quehacer estuvo pesado, debido a los seis años en que la maquinaria se paró, quedando sin candidatura los ex ligamayoristas Antonio Osuna, Juan Castro, Ismael Valdez, Juan Acevedo, Jorge Campillo, Francisco Córdoba, Ricardo Rincón, Miguel Ojeda, José Silva y David Cortés, además de un montón de figuras nacionales.

**”El rencor es un abismo sin fondo”. Anónimo.

OBSERVACIONES: Los 30 millones de dólares—uno por equipo—para un fondo que cubra los salarios de los trabajadores de las organizaciones, frenó a algunos bigleaguers  que buscaban montar juegos para ese noble fin. Entre ellos, el estelar pitcher de los Rojos de Cincinnati, Trevor Bauer.

Al respecto, ha trascendido que equipos de la Liga Mexicana  harán hogares felices con anticipos a sus legionarios, mientras dura la contingencia, pero nadie lo había “cacareado”, aunque de ser  una verdad histórica, no es difícil ubicarlos.

Los Saraperos de Saltillo celebraron con un twitter el día de su debut en la LMB, el 18 de marzo de 1970, venciendo 6-3 a los Sultanes, en el estadio Cuauhtémoc y Famosa de Monterrey. Ganó Carmelo Aquino con salvamento de Enrique Castillo y perdió el puertorriqueño de estampa a la Bob Gibson, Jim Horsford.

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