TIRABUZÓN

diciembre 9, 2020

Tirabuzón

Reviven al Águila y nacen los Mariachis

Por Juan Alonso Juárez

CIUDAD DE MÉXICO.- El “Adn” de quienes invierten en la Liga Mexicana siempre altera el orden en el circuito de verano, donde los traslados de franquicias, reciclaje de ciudades y expansiones, han sido una constante.

Pero nunca se supo que a iniciativa del mismísimo Presidente de la República, el establecimiento más antiguo del país aprobara la llegada de una nueva patente, si bien en una ciudad como Guadalajara que durante 22 años tuvo a los Charros de Jalisco, hoy en avatares invernales, y el enésimo retorno de los Rojos del Águila de Veracruz.

Así que no fue necesario que el titular del ejecutivo federal más beisbolero, Andrés Manuel López Obrador, aplicara “manita de puerco” a los “macizos”de la LMB, para permitir un incremento de 16 a 18 clubes, no bien visto por algunos que clamaban por una reducción en tiempos de crisis.

Sobre todo porque el varias veces heroico puerto y la “perla tapatía”, que será la segunda urbe con pelota de las dos ligas fuertes de México, detrás de Monterrey, tienen su historia en un expediente pletórico de entradas y salidas a la liga y que las convirtieron en las plazas más inestables.

Vamos por partes: Los biógrafos del Águila aseguran que nació a principios del siglo 20, pero en la LMB debutaron en 1937 y por la puerta grande, ganando su primero de seis campeonatos, una cifra más que aceptable que, sin embargo, no proporcionó estabilidad.

El que viene será el séptimo retorno, de acuerdo a sus ciclos: 1937-1939, 1941, 1949-1957, 1959-1974, 1979-1986, 1992-1995 y el más reciente y de mayor duración, 1999-2017, un total de 19 ediciones interrumpidas por la mudanza de los Mansur, José Antonio e hijos, a Nuevo Laredo, Tamaulipas y Laredo, Texas.

EN Guadalajara, cuyos aficionados, viejos y jóvenes, chicos y grandes, viven intenso romance desde 2014-2015 con los Charros de la Liga Mexicana del Pacífico, las cosas no han estado mejor para la Liga Mexicana, porque a partir de 1949 y hasta 1995, solamente registraron 22 temporadas netas.

Como ahora los “Mariachis”, los Charros del 49 arribaron vía una expansión y se fueron después de la edición de 1952. Regresaron en 1964, también gracias a un incremento en la membrecía, para volverse a ir posterior al ajetreo de 1975.

En ese periodo, el más extenso de su vida útil, tuvieron sus mejores momentos, celebrando los campeonatos de 1967, a rol corrido y el de 1971 que todo mundo recuerda por aquella épica remontada ante los Saraperos de Saltillo en la serie final.

La LMB revivió a los Charros en 1988, autorizando el cambio de uno de los conjuntos más poderosos de la época, los Ángeles Negros de Puebla de los Pérez Avellá, que arrasaron en 1986, pero que luego del trámite de 1987, Jaime, el papá y su hijo Vicente, decepcionados por el abandono de los aficionados, decidieron probar en la capital de Jalisco.

Con resultados tan negativos en taquilla, que aunque usted no lo crea, en caliente, para 1989, llevaron el plantel a Monterrey, transformándose, en los Industriales que, dicho sea de paso, tampoco hicieron huesos viejos compitiendo con los Sultanes.

Tras la campaña de 1990, en la LMB se hablaba de otra expansión nuevamente con tufo de reciclaje y ahí viene de vuelta los Charros, trayendo al frente al hoy vigente en la Liga Arco, Armando Navarro Peña, y esta vez para una estancia de cinco calendarios.

En las de 1992 y 1994, “echando la casa por la ventana”, con el legendario Fernando Valenzuela rindiendo con apasionada entrega, en aras de llamar la atención de organizaciones del Big Show y lo cual consiguió con creces.

Todo parecía caminar bien para Navarro y asociados, pero con el Toro quemando sus últimos cartuchos en la gran carpa, los Charros naufragaron en 1995 en lo económico y deportivo—fueron coleros en la zona norte—y empresarios al fin, no dejaron pasar una oferta de alguien de caudal rumboso, Alfredo Harp Helú, para vender el equipo que desde 1996 opera en Oaxaca.

El reto para los directivos de la versión 2020 del Águila y los flamantes Mariachis, se percibe mayúsculo, con o sin pandemia. Aunque en Veracruz ya se comprobó con la seguidilla de 19 campañas citadas líneas arriba, que el beisbol puede florecer con el empuje de empresarios y recursos públicos, y en Jalisco, ahí está el ejemplo de sus exitosos cofrades del Pacífico.

EN seguidillas.- La producción de Erisbel Arruebarruena (.400, 10 jr., 22 cp) con los Algodoneros de Guasave, en tan pocos juegos (23), nos recuerda la de otro cubano, Tony Oliva, en el lejano otoño de 1969: .389, 12 bambinazos y 29 en 25 para los Cañeros de Los Mochis… Los 18 conjuntos en la LMB en 2021, la mayor cantidad, desde 20 en 1979 y 1980… Los Marlins de Miami podrían “repatriar” de Corea del Sur a Mel Rojas Jr., estadounidense de ascendencia dominicana que en 2020 resultó el MVP de la KBO.

**”La única forma de demostrar que eres un buen deportista es perder”. Ernie Banks.

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