Reclaman Orioles a Ramón Urías

febrero 12, 2020

Tirabuzón

CIUDAD DE MÉXICO.- Para Ramón Urías todavía habrá vida en la pelota estadounidense después de los Cardenales de San Luis y será con los Orioles de Baltimore que en tiempos a la mano tuvieron en su elenco a los pitchers Yovani Gallardo y Miguel Ángel González.

Y hace más de un cuarto siglo, en 1993, rescataron a Fernando Valenzuela de la Liga Mexicana, donde en 1992 lanzó con los Charros de Jalisco, tras su abrupta salida de los Dodgers de Los Ángeles y fugaz estancia en la nómina de los Ángeles entonces de California, en 1991.

En 2019, Urías registró cifras de regular calibre (.262 con 10 jonrones y 55 impulsadas en AA, AAA y clase A fuerte), pero pocos se enteraron que por unas horas, el 30 de septiembre, fue materia dispuesta en el roster de Grandes Ligas de los “Pájaros Rojos”, sin tener acción.

EL lector Alfredo Castañeda, de Culiacán, pide un comparativo entre Darrell Sherman, jardinero central y primer bate de los Tomateros en los noventa y parte del nuevo siglo y el actual Rico Noel, quien acaba de levantar su mejor zafra, incluido el campeonato, el segundo para el cual aporta.

Dicen que las comparaciones son odiosas, pero siendo ambos de características parecidas a la defensiva y en base a los infalibles números, a Noel todavía le falta un jalón más para ponerse al nivel del californiano y su formidable legado: 4 títulos de liga y dos en la Serie del Caribe (1996 y 2002).

Del clásico caribeño se le recuerda aquella espectacular atrapada en la que se colgó en la pradera central de un descomunal batazo de Eduardo Pérez (Puerto Rico), para enfilar a los Guindas a su segundo cetro, en Venezuela.

Sherman era más consistente a la ofensiva y Noel es más veloz, aunque no solo de robos de bases vive el hombre y las ocasionales demostraciones de poder del retirado moreno dieron muchas satisfacciones a los “culichis.”

CUANDO Manuel Bañuelos apantallaba como un top prospect de los Yanquis de Nueva York, todo era cantar mientras avizoraba la cima. Lesiones, inconsistencia y algo de mala suerte lo marginaron de los planes de los exitosos neoyorquinos.

Y a más de una década de aquello y dos trances en el Big Show—debutó en 2015 con los Bravos– de poca monta (4-8, 6.31), el ya maduro zurdo que cumplirá 29 años el mes próximo, sigue batallando donde todavía quiere estar.

La de los Marineros de Seattle, que incluye invitación al spring training, es una oferta caída del cielo para alguien de flojo rendimiento en 2019 y lo que va del actual: en Grandes Ligas (3-4, 6.93), en sucursales (0-2, 6.87), en la LMP (1-1, 5.40) y Serie del Caribe (0-1, 4.91) con los Tomateros de Culiacán.

A estas alturas, Bañuelos lo intentará en su sexta organización, cuyos scouts algo debieron encontrar en su fachada del talento que también llamó la atención de sus colegas de Angelinos de Anaheim, Dodgers de Los Ángeles y Medias Blancas de Chicago.

OBSERVACIONES: Hiperactivo y visionario para algunos, “chiflado” para otros, el comisionado, Rob Manfred, va ahora por otra expansión en el asunto de los comodines, de dos a cuatro, en un escenario que contempla más juegos que prolongaría la diversión hasta noviembre.

Los Bravos de Atlanta concederán una oportunidad al ex Naranjero y ex Yaqui, Peter O’Brien, Jugador Más Valioso en la Liga Dominicana (.243, 9, 35) y en la Serie del Caribe (.308, 1, 2) en Puerto Rico, luego de breves estancias en Diamondbacks de Arizona (.228, 6, 12) y Marlins de Miami (.167, 1, 4).

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