Panamá al rescate, 59 años después

enero 29, 2019

Tirabuzón

CIUDAD DE MÉXICO.- En una época en la que se están rompiendo usos y costumbres  a mil por hora, la Confederación de Beisbol del Caribe se sacó de la chistera una impensada sede emergente para la edición 61 de la Serie del Caribe, que andaba en el limbo por lo que usted ya sabe o le cuentan.

Vaya tiempos de acontecimientos más improbables  nos tocó vivir a usted y a nosotros en la parte final de la segunda década del siglo XXI, cuando los que toman las decisiones han hecho a un lado los formatos de siempre, apelando a emociones evolutivas a las que habían sido reacios.

Desde los dos torneos cortos que se volvieron eternos en la Liga Mexicana, hasta las recientes movidas del presidente Andrés Manuel López Obrador, pasando por  la desaparición del Salón de la Fama del béisbol  azteca , los ingresos de Tijuana y Guadalajara  a la LMB y LMP y ahora la irrupción de Panamá, Panamá, como garante de la Serie Mundial Latina.

 A los panameños, de fiesta por la elección de Mariano Rivera al Salón de la Fama de Cooperstown, les tocó organizar la última Serie del Caribe de la primera etapa, en 1960 y en la que se coronaron los Elefantes de Cienfuegos (Cuba), dirigidos por el conocido Tony Castaño.

EN condiciones normales dentro de la anarquía, la Liga Mexicana del Pacífico siempre fue la solución para la CBPC y a eso apeló el comisionado, el abogado dominicano Juan Francisco Puello Herrera, casi hasta el final.

Pero tres rescates consecutivos, el de ahora prácticamente sin calentar el brazo, era demasiado, máxime que desde un principio el titular del circuito, Omar Canizales Soto, no se mostró muy entusiasmado.

Horas antes del anuncio de ayer,  México ya había sido descartado, quedando el asunto entre la capital del país del enorme canal y República Dominicana, donde les entraron súbitas ganas de ser los salvadores.

AL presidente de la LMB, Javier Salinas, se le vio muy tranquilo en Guasave, la cálida tarde del anuncio bomba  de López  Obrador, aunque sospechamos que el  ejecutivo del circuito veraniego es de los que traen la música por dentro.

Naturalmente, había que guardar  apariencias y formas en un momento tan especial para la ciudad del norte sinaloense y cuyos nativos nunca  habían tenido roce con tanto personaje del béisbol en una sola exhibición.

¿Qué sigue para la LMB, compartiendo a  los Sultanes? Quién sabe. Por hoy les urge terminar de acomodar sus piezas para la edición en puerta, conocido que a estas alturas  todavía no saben si van con 15 ó 16 equipos.

Tiempo sobrará  para un desquite, digamos, amistoso, con sus cofrades  del establecimiento invernal. Por ejemplo,  persuadir a los Charros de Jalisco para que se animen  a seguir el ejemplo de  los regiomontanos.

 O, ¿por qué no? Hacer viable el proyecto de los Arellano Hernández, Erick y Juan José, que hasta nombre tiene: Marinos de Mazatlán, frenado hace más de un lustro por la Mex Pac y los concesionarios del estadio Teodoro Mariscal.

Ya no habría ningún impedimento y menos con un inquilino en Palacio Nacional del fuste del tabasqueño  AMLO, que desde sus días y noches en la jefatura de gobierno del entonces Distrito Federal, demostró que las medianías no son lo suyo.

 Verbigracia los célebres “dobles pisos”, en el sur de la CDMX  por los que hoy circulan, muertos de la risa, los más furibundos detractores de la magna obra, incluso priistas, panistas y comunicadores “fifís”.

OBSERVACIONES.- Fuera de temporada, pero con  solemnidad y respeto, los Olmecas de Tabasco rindieron un homenaje al ex lanzador Cecilio Ruiz, en el Centenario 27 de Febrero… Los Azulejos  deToronto firmaron al lanzador México-estadounidense de gratos recuerdos en Culiacán, Javier Guerra (1-1, 1, 5.55), quien batalló un poco en 2018 en su segunda año en el bullpen de los Marlis de Miami.

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