Leones cumplió

octubre 6, 2019

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En muchas ocasiones y por diversos motivos, no se pueden alcanzar las metas propuestas, para lo anterior se podría asumir una postura estricta y hablar de fracaso; término que de ninguna manera es aplicable a la temporada recién culminada de los Leones de Yucatán.

Los Leones de Yucatán fueron un dignísimo subcampeón y demostraron que, sin importar nómina y calidad del rival, son un equipo que está dispuesto a vender a un alto precio cualquier derrota.

Las fieras renacieron de las cenizas y después de una decepcionante primera vuelta, su directiva encabezada por David “Chile” Cortés, realizó los movimientos pertinentes para rectificar el camino; iniciando con el despido del manager Luis Carlos Rivera a quien simplemente le quedó muy grande el paquete.

A partir de esa atinada y en mi opinión tardía decisión, las fieras, partido a partido fueron construyendo una segunda vuelta, que dejó boquiabierto a más de un aficionado.

Durante la primera vuelta, critiqué muy duro al equipo y con justificada razón, pues el potencial del equipo no era congruente con los resultados obtenidos. Por lo tanto, también es justo reconocer y alabar cuando el equipo hace bien las cosas como en esta ocasión.

Los leones dieron gallarda pelea y no consiguieron el gallardete únicamente por el tipo de rival al que se enfrentaban y porque fallaron en jugadas de ejecución claves.

Independientemente del desenlace de la Serie del Rey, no se puede pasar por alto la entrega que el equipo derrochó por el terreno de juego, mencionando el caso del pitcher César Valdez, quien dictó cátedra de pitcheo e incluso pidió la pelota para lanzar en el juego 7.

En mi opinión, son muy pocas las cosas que se le pueden recriminar a las fieras, pues lo menos que se esperaba de una nómina del calibre del equipo de Mayab, era mínimo llegar a la final de su zona, hecho con el cual cumplieron con gran facilidad, al borrar del mapa y en 4 juegos a los Diablos Rojos del México, candidatos a alzar el título de la Zona Sur.

Momentos de emoción, entrega en el campo, regresos en el marcador, tremendo pitcheo y una que otra pincelada en la tercera base, fueron las constantes en el desempeño de las fieras en la serie final, hechos que sin duda son agradecidos por su noble afición.

Las acertadas decisiones de la directiva durante el transcurso de la segunda vuelta, se vieron reflejadas en la presencia de Alex Liddi, así como al otorgar la confianza a Gil; lo cual al principio parecía un nuevo desatino en lo que respecta al líder de la manada.

Entre los pocos errores de la directiva en la segunda vuelta, resaltan el haber dejado en el equipo al bateador Xavier Scruggs, quien, salvo algunos chispasos, representó un outseguro para los lanzadores rivales.

Indudablemente, los Leones proyectan grandes expectativas para el 2020, hecho que no se debe pasar por alto; pues demostraron que se cuenta con una base sólida de peloteros mexicanos.

La afición melenuda debe de estar satisfecha y tranquila, pues sus ¡LEONES CUMPLIERON! en la temporada 2019 y conociendo a sus propietarios, los Hermanos Arellano, seguramente no quitarán el dedo del renglón en la búsqueda de la quinta corona para su afición.

Carrera, Hit y Error.

Carrera. Durante las transmisiones de la Serie del Rey, fue muy grato volver a escuchar a uno de los cronistas más reconocidos en Mérida y que mayor crecimiento ha tenido en los últimos años. Me refiero a Marcelo Canto Lara, cronista deportivo del canal Telesur, quien deleitó a los aficionados de la pelota caliente con su crónica plagada de gran ritmo, emoción y conocimientos; lo cual no es cosa menor, si se toma en cuenta lo difícil que hoy día es encontrar esos atributos en la crónica yucateca del Rey de los Deportes.

Marcelo, es hoy por hoy es el mejor cronista para narrar el béisbol en Yucatán y por motivos de derechos de televisión, no se le pudo escuchar durante la temporada regular 2019.

Hit. Fue un gran gesto el de los jugadores de los Acereros al felicitar a los Leones después de la derrota en el juego siete.Sin duda de esta manera, se demuestra que el profesionalismo y caballerosidad, debe de imperar en cualquier justa deportiva, independientemente del resultado.

Error. La pésima serie final que tuvo Chris Carter, sin duda es uno de los peloteros que más dinero cobraban en el equipo de Monclova y se la pasó sorbiendo espumosos chocolates cada vez que se paraba en el pentágono. De hecho, lo mejor que le podría pasar al toletero, es que la serie terminara con éxito para los Acereros, pues de lo contrario, se candidateaba para ser nominado como “el villano de la serie”.

Percibo que Carter, no tenía demasiada pasión por los colores azules, pues no festejó como se esperaba al caer el out 27 del juego siete y lucía indiferente ante los ponches recibidos.

¡Saludos desde Mérida, afición beisbolera!

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