La Liga de la Costa, beisbol con mucha categoría

noviembre 22, 2018

Lanzando para Home

Para los viejos aficionados de la Liga de la Costa, fue un béisbol de mucha categoría. Nace la Liga Veracruzana en invierno y forman grandes clubes con peloteros venidos de Estados Unidos. Llegan a un acuerdo de enfrentar a los campeones de ambas ligas. En la campaña de 1955-56, los campeones fueron los Diablos Rojos del México en la Veracruzana y Naranjeros de Hermosillo en la Costa. Fueron seis equipos en la Costa, siendo Culiacán que terminó en primer lugar, Navojoa en segundo, Hermosillo en tercero, Obregón en cuarto, Los Mochis en quinto y Mazatlán en la cola. En playoffs, Hermosillo pasa sobre Obregón 5-2, Navojoa hizo lo mismo con Culiacán. En la final los Naranjeros se coronan campeón ante Navojoa por 5-3. Los campeones en la Liga Veracruzana fueron los Diablos Rojos de México.
La final dio comienzo en el Parque del Seguro Social y Hermosillo presentó la siguiente alineación: Ernesto “Natas” García 4, José Bache 6, Marvin Williams 7, Joe Brovia 9, Bob Bowman 8, Earl Averill 2, Wayne Belardi 3, Ray Garza 5 y Jimmy Ochoa el pitcher. Por los Diablos Rojos con Juan Manuel Sentíes 9, Johnny Lipon 6, Beto Avila 4, Jim Rivera 8, Charlie Thompson 2, Zacarías Auaiz 3, Blas “Máscara” Guzmán 5, Alfonso Peña 9 y Paul Foytack el lanzador. En la entrada 11, los Naranjeros anotan seis carreras y ganan con pizarra de 11-5. Los Diablos empatan la serie con victoria de 9-2 de Jim Bunning. Los Diablos le dan una felpa a los Naranjeros por 15-3, bateando la friolera de 20 hits.
El Sábado 11 de Febrero de 1956 se reanudó la final en Hermosillo con un lleno, hasta con aficionados en el terreno de juego. Todo mundo salió contento con la victoria de los Naranjeros por 8-4. Al día siguiente una asistencia similar al Sábado y vaya que sufrieron primero los aficionados seguidores de los Naranjeros, pues Jim Bunning les tiró ocho entradas con marcador de 3-0 a su favor, la gente de Hermosillo, pensaba que solo un milagro les evitaría una derrota muy dolorosa. Esa novena entrada empezó con jonrón de Joe Brovia que movió los cartones 3-1, todavía a favor de los pingos.
Cayó el segundo out con elevado a los jardines de Bob Bowman. Vino Claudio Solano de emergente por el “Changarro” Urías, recibiendo base y se presentó la jugada clave del juego y posiblemente de la serie. Wayne Belardi fue dominado con elevado al jardín derecho, que normalmente lo hubiera tomado en terreno de foul, pero había aficionados que impidieron hacerlo y siguió con vida de acuerdo a las reglas de terreno que hubo antes del inicio del encuentro y enseguida Belardi pegó de hit. Venía al bat el pitcher Jimmie Ochoa y muchos aficionados pensaron que el manager traería un emergente y Ochoa le bateó jonrón al pitcher de los Diablos y el estadio se volvió un manicomio, festejando esa victoria conseguida a sangre y fuego. Ya con la moral por la nubes, los Naranjeros apalearon 13-3 a los Diablos y se coronaron venciendo al gran favorito…Después más lanzamientos.