La era de los esteroides y la pelota “Franklin”

abril 10, 2019

Tirabuzón

CIUDAD DE MÉXICO.- “Hay que darle (a la pelota)… ¿no?” Respondía Vinicio Castilla cuando le cuestionaban sobre los efectos de los esteroides en los físicos de los consumidores en los años noventa del auge jonronero. Los tiempos de Mark MacGwire, Sammy Sosa, José Canseco, Rafael Palmeiro y varios más.

Era de la misma opinión, no obstante su condición de lanzador, el relevista zurdo Ricardo Rincón que así justificaba a quienes se daban vuelo masacrando a sus colegas, para beneplácito de los aficionados que gustan de los batazos de largo alcance.

Viene a cuento por lo que está sucediendo en la presente temporada de la Liga Mexicana con la nueva bola, la ya famosa “Franklin” que, a diferencia de la Comando de 1985 que tomó por sorpresa a todos, anunció el “golpe” desde los juegos de exhibición, aunque luego se supo que por esas fechas todavía ni siquiera la sacaban de las bodegas de las aduanas.

Aún es temprano y de siempre los bateadores han aprovechado lo que ocupa a los pitchers entrar en calor, para sentirse como aquél Pancho Pantera que era “fuerte, audaz y valiente”, tomando solo “chocomilk”.

Pero de cualquiera manera, los focos rojos ya se encendieron de norte a sur y de frontera a frontera, mientras la pirotecnia deslumbra ocultando el camino que transitan los hombres de la serpentina.

MEDRANDO perversamente con el presente y futuro de los jóvenes beisbolistas cubanos, el inquilino de la Casa Blanca, estaría a punto de meter un tercer “strike” al acuerdo impulsado por la administración de Barak Obama y que entraría en vigor este año, permitiendo a las organizaciones del Big Show firmarlos sin más intermediarios que el gobierno de la isla.

Hasta ayer, Major League Baseball se mantenía en lo dicho, pero quién sabe si pueda resistir los embates de Donald Trump, sin recurrir—si es viable y lo deciden—a los tribunales que han asestado sonados reveses al belicoso mandatario de los peluquines.

“Nos mantenemos en nuestra posición en el acuerdo, que es ponerle fin al tráfico humano de peloteros desde Cuba”, publicó MLB en un correo electrónico.

TRES de tres: Jesús Cruz (0-0, 2.49), el potosino poco conocido en México, lleva dos relevos de los llamados por los cronistas de antaño, rompe y rasga, para los Cardenales de Springfield, en la Liga de Texas (AA). El diestro, que en la LMB tiró para los Sultanes de Monterrey en la LMP con los Charros de Jalisco, ha conseguido por la vía del ponche, 10 de 11 outs.

Esteban Quiroz (.409, 2, 10) había conectado imparables en seis juegos seguidos y remolcado en cinco de seis, haciendo antesala en la finca de los Padres de San Diego, Chihuahuas de El Paso, en la Liga de la Costa del Pacífico AAA.

Los Rieleros de Aguascalientes son los que más miedo han metido en el explosivo arranque, propinando dos tundas con marcadores casi idénticos: 22-10 a los Bravos en el Domingo Santana de León y 22-12 a los Toros de Tijuana en el Alberto Romo Chávez, normalmente adverso para los monticulistas.

OBSERVACIONES.- Mientras los Dodgers de Los Ángeles andan de gira, Fernando Valenzuela viajó a Cancún para la inauguración de sus Tigres en el estadio Roberto Ávila. El empresario y comentarista en las trasmisiones por radio en español lanzó la primera bola… Y los Saraperos de Saltillo invitaron al Francisco I Madero a Armando Reynoso, quien se despidió de la plaza después de aquella cosecha de 1990 que lo proyectó al béisbol estadounidense: 20-3, 2.60 en carreras limpias, 5 blanqueadas, 12 juegos completos y 170 ponches en 200 innings. Irrepetible en estos tiempos, allá y acá.

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