El cambio de Héctor Espino

febrero 20, 2020

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CAMBIOS.- Alguien nos preguntó acerca de los cambios más sonados en la historia de lo que hoy conocemos como Liga Mexicana del Pacífico. Ha habido movimientos que han acaparado la atención en su momento, pero otro, que aunque no fue un canje, se habló de él por muchos, pero muchos años por lo que representó a una escuadra que, con él, que cargó con el equipo, consiguió metas interesantes.

SÍ.- Nos referimos al gran Héctor Espino, el mismo que impuso bastantes records, unos ya pasando a mejor vida. Sucedió en el lejano año de 1960, Espino llegó a Ciudad Obregón, a los entrenamientos, por haberle prometido y firmado por $750 pesos mensuales a Mauro Contreras, un pitcher de Chihuahua también, que jugaría con Yaquis. Hay algunas versiones pero creemos más en esta por haberse dado en la ciudad de la tribu.

BIEN.- Todo empezó aparentemente bien en esa campaña, la número tres. Pero a Naranjeros no le estaban saliendo bien las cosas en apenas la primera semana. Pidió a la Liga ayuda con un par de jardineros. La reunión fue en Ciudad Obregón y allí Ostioneros cedió los derechos del patrullero Andrés “Avestruz” Rodríguez a quien en verano conocían como Andrés “Andy” Rivera. Yaquis, por su parte, cedió nada menos que a Héctor Espino.

POR SUPUESTO.- Claro que aunque Espino ya enseñaba su poder, nadie se imaginaba lo que sería en un futuro cercano. Nada menos que el mejor bateador mexicano, discutiblemente, en la historia. Algunos dirán que Vinicio Castilla dejó grandes números en Grandes Ligas, pero eso es otra historia. Espino fue reconocido por estelares de aquel beisbol.

OTRO.- A los años, en 1964, Cañeros, que ya estaba en el circuito, hizo un cambio cediendo a cinco peloteros a Yaquis que les dieron a dos. De la cañera ciudad llegaron William Berzunza, Alberto Joachín, Eliseo Garza, Ricardo Garza y Domingo Hernández. Yaquis dio a Efraín Arano y a Román Ramos. Se habló mucho del movimiento por la cantidad de jugadores, pero al final, pocos destacaron.

COMENTADO.- A los años, Yaquis celebró otro canje con Cañeros que dieron nada menos que a Aurelio Rodríguez, un fino tercera base que estaba triunfando en MLB. Por supuesto que la llegada del orgullo de Cananea no pasó desapercibida. En aquellos años era normal ver a Grandes Ligas reportar a la pelota de invierno. Pocos años duró Aurelio con Yaquis, pues al rato ya estaba de regreso.

MÁS.- Hablando de Antesalistas, los mismos Yaquis, teniendo a Héctor Barnetche de Presidente, cambió a Vinicio Castilla a Naranjeros. De Hermosillo vinieron Luis Carlos García, Said Gutiérrez, Luis Carlos Martínez y Armando Aguilera. Diez temporadas duró el principal jugador de ese canje, Luis Carlos García dejando excelentes números, y diez años Vinicio con Naranjeros.

TARDE.- Lo que originó que Yaquis cambiara a Vinicio a Hermosillo fue la tardanza del MLB en llegar. Por guardarle el lugar, no contrataban un tercera base ideal. Cuando llegaba el de Oaxaca, la tribu ya estaba al borde de le eliminación. Una ocasión llegó temprano Castilla, fue cuando la huelga a mediados de los noventa. Desde los entrenamientos estuvo y rindió la mejor campaña, dando 14 palos de vuelta entera.

VENTA.- Un caso que los viejos aficionados recuerdan. Lanzaba para Ostioneros el gran Vicente Romo, cuando el manejador Ronnie Camacho llamó al popular Huevo antes de un juego, para notificarle que iba a Cañeos pues lo habían vendido en 50 mil pesos. Era para pagar la nómina y el derecho lanador estuvo de acuerdo.

VARIOS.- ¿Qué movimientos interesantes esperan a LMP en este receso de temprada?. Tal vez en las semanas, o quizás hasta meses, por venir, se esté comentando mucho de movimientos de jugadores de los llamados “caballos”.  Ya canjes de varios, no se ven, si acaso hace unos años, Venados y Yaquis celebrarn un cuatro por cuatro, pero no de los que llaman bastante la atención.

NADA.- De Christian Villanueva se habla bastante. Charros lo quieren, pero no suelta lo que Yaquis pide. Y como no hay prisa en la tribu, ni se desesperan ni muestran interés en salir del jugador si no hay algo que les llene el ojo. Lo malo, para el jugador, es que no puede jugar en la pelota de invierno, aunque tega tiempo y permiso para hacerlo.

¡¡BUENOS DÍAS!!

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