Efemérides

julio 10, 2019

Lanzando para Home

Tris Speaker, jardinero de los Indios de Cleveland, llegó a 11 hits consecutivos, el Sábado 10 de Julio de 1920, en un partido contra los Senadores de Washington en el Griffith Stadium, al ganar los Indios por 7-2. Fue parado en su tercer turno, por el pitcher Bill Snyder. En 1938, Pinky Higgins de Boston bateó 12 hits al hilo.
El pitcher Milton Gaston de los Senadores de Washington, admitió 14 hits, entre ellos dos dobles y un triple, pero no admitió carrera de los Indios de Cleveland, que los venció por 9-0, el Martes 10 de Julio de 1928. Larry Cheney de los Cachorros, también había permitido 14 hits al vencer 7-0 a Gigantes en 1913.
Daniel Ríos, nacido en Estados Undios, pero jugando toda su vida en México, realizó varios proezas. Una de ellas fue en el Parque Delta el 10 de Julio de 1947, lanzando para Monterrey, venció 2-0 a Max Lanier del Veracruz en 12 entradas, tirando 10 innings, sin permitir un solo imparable. El único hit, lo bateó, Buster Clarkson.
La Liga de Texas derrota a la Liga Mexicana por 7-2 el 10 Julio de 1960, en el vigésimo segundo Juego de Estrellas, celebrado en San Antonio, Texas. El pitcher ganador por el equipo tejano fue Robert Bolin, mientras que por el equipo mexicano, nuestro conocido Francisco “Conde” Ramírez, cargó con la derrota.
En el puerto de Veracruz, el Juego de Estrellas de la Liga Mexicana el 10 de Julio de 1962, donde los extranjeros contaron con el pitcheo de Mike Cuellar, Julio “Jiquí” Moreno y Eusebio “Silverio2 Pérez, para ganar fácil por 9-1. El novato Héctor Espino, que cubrió el jardín izquierdo por los mexicanos, se fue de 4-2.
El cubano José Ramón López con los Sultanes de Monterrey, un 10 de Julio de 1966, logró ponchar a Arnoldo “Kiko” Castro de los Tigres, para llegar a 236 chocolates, rompiendo la marca de otro cubano, Lino Donoso, que con el Águila en 1952, logró pasar por la piedra a 235 bateadores. José Ramón, dejó marca de 309 ponches.
Lorenzo “Carbonero” López del Monterrey, realiza el 10 de Julio de 1969, el primer doble play sin asistencia de un jardinero. Atrapa a toda velocidad un elevado corto en el jardín derecho y sigue corriendo hasta llegar a la primera base y poner out al corredor de Poza Rica, que no pudo regresar a la colchoneta de primera.