CHARLANDO DE BEISBOL

abril 1, 2021

CHARLANDO DE BEISBOL

Beisbol mutante

Por Rodrigo Robles / @rodrigoroblesb

Veracruz, Ver., MÉXICO. “Si hubieran querido que atrapara la bola con las dos manos, me hubieran dado dos guantes”, VÍCTOR PELLOT, cuando se le preguntó por qué atrapaba la esférica con una mano.-
** LA EVOLUCIÓN DEL BEISBOL. – El beisbol es un ente social que también sufre evoluciones o modificaciones que se van atenuando de acuerdo a los diversos contextos que la envuelven, ya sea políticos, sociales, culturales, económicos, financieros, religiosos, etc. Es un proceso normal.

Las nuevas generaciones están sufriendo grandes sacudidas y revoluciones sociales como la pandemia que estamos atravesando, que invariablemente los conducirá a redefinir o reconstruir sus procesos de identidad con el deporte mismo. El producto llamado beisbol tiene que estructurarse a la par de esos cambios.

Es posible que la escasa variedad de opciones de entretenimiento en el pasado hayan orillado a las generaciones mayores a apasionarse más por sus gusto y aficiones, contrario a las nuevas generaciones, que todo lo tienen al alcance de un clic.

La generación Z, es decir, aquella postmillennial, considera que “deporte” es aquello que sus hermanos mayores, sus padres o abuelos definen como derivado de una actividad física, pero también lo es para ellos el “Fortnite”, “Minecraft”, “Among Us” o los simuladores de todo tipo.

El concepto mismo de “deporte” está mutando. ¿Qué tan importante es? Se trata de los consumidores del futuro, y el beisbol, como todo deporte, debe preocuparse por saber hacia dónde se mueve su mercado meta o nicho de consumo. Al voltear la mirada hacia ellos, encontrarán que el espectador medio está envejeciendo. Ver un juego que dura más de dos o tres horas ya no es suficiente para las nuevas generaciones tan acostumbradas al sitting con un control remoto o dispositivo con el que controlan todo, hasta lo que van a comer.

El problema es ayudar al beisbol a convertirse en una mejor experiencia de entretenimiento posible. El proceso mercadológico es imperante en todas las organizaciones de beisbol, pero también lo es el análisis de posibles cambios a las reglas para mejorar de manera significativa nuestro deporte tan querido, sin modificar su esencia, tarea harto difícil y complicada.

El trabajo refiere a la gerencia deportiva de la Liga Mexicana, así como al departamento de mercadotecnia y comunicación, que encabezan Gabriel Medina y Alberto Guadarrama respectivamente, ambos, estupendos profesionales en sus ramos. Sus actividades debe ser lo más abierta posible, con reglas que potencialmente se pueden modificar, con jugadores, managers, gerentes y dueños que considerar, y miles de fanáticos que retroalimentar.
Derivado de mis actividades laborales, tengo la fortuna de coincidir con varios estudiantes en nivel universitario en ciudades como Oaxaca, Puebla y Veracruz, la mayoría de ellos infieren que el ritmo y la duración del juego es uno de los ingredientes principales que les imposibilita acercarse al beisbol.

La percepción general es que el juego es “demasiado lento”, sobre todo cuando se consume a través de la televisión o un dispositivo móvil, por lo que es imperante que consuman beisbol asistiendo al parque de pelota, donde cada uno de los 18 equipos generan propuestas interesantes para hacer del beisbol un espectáculo integral. ¿El problema? Otra vez la maldita pandemia. El regreso a los estadios será escalonado.

La discusión de acortar el promedio de duración de los juegos no es nada nuevo, desde hace tres o cuatro años se han realizado propuestas en el beisbol de Grandes Ligas, algunas tan hilarantes como expandir la zona de strike; otras que se aplican en el beisbol semiprofesional, como la de colocar a corredores en base durante las entradas extras o aquella de eliminar la base por bolas intencional que sí prosperó, pero que recientemente la Liga Mexicana rectificó.

¿Siete entradas serán suficientes? ¿Un foul en el tercer strike equivale a un ponche? ¿El bateador será imposibilitado a pedir tiempo fuera? ¿Un límite de tiempo entre pitcheo y pitcheo? ¿Un límite de tiempo entre un turno al bate y otro? Entonces, ¿qué hacer? ¿Has pensado en alguna propuesta? Háznosla saber.

** CURIOSIDADES. – El cuarto ganador de la triple corona de bateo en la historia de la Liga Mexicana resultó ser el cubano René González, un primera base que militó con los Rojos del Águila de Veracruz en 1952 donde bateó para .354, con 21 cuadrangulares y 84 anotaciones empujadas a la registradora.
Es hasta ahora el único cubano y su hazaña llegó un año después de que el mexicano Ángel Castro consiguiera la proeza. Veracruz ganó el campeonato en esa campaña de 1952 con Santos Amaro al frente y con el aporte ofensivo de René González.
“Los malvados obedecen a sus pasiones como los esclavos a sus dueños”, DIÓGENES.-
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