CHARLANDO DE BEISBOL

julio 8, 2021

CHARLANDO DE BEISBOL

Por Rodrigo Robles / @rodrigoroblesb

Deporte de inteligencias sin limitaciones

Veracruz, Ver., MÉXICO. “No importa cuán buen manager seas, siempre vas a perder un tercio de los juegos; no importa cuán mal manager seas, siempre vas a ganar un tercio de los juegos; es el otro tercio el que hace la diferencia”, TOMMY LASORDA. –

** EL “GOODEN” RODRÍGUEZ. – El beisbol es un deporte con una exigencia físico-atlética conmensurable, sin embargo eso no ha impedido que beisbolistas con capacidades diferentes puedan desarrollarse en el “Rey de los Deportes”.
Por ejemplo, en el beisbol de las Grandes Ligas existen jugadores que participaron a pesar de ser sordomudos, el primer caso registrado es el de William “Dummy” Hoy, quien llegó a ese nivel en 1888 a los 26 años de edad. De hecho es al que se le atribuye la creación de las señales tan utilizadas hoy en el beisbol.

En 1900 apareció Luther Haden Taylor, un pitcher derecho que llegó al “Big Show” a la edad de 24 años con los Gigantes de Nueva York y se mantuvo en ese nivel por ocho campañas. Realizó un trabajo decente al acumular 116 victorias por 106 derrotas, con una efectividad de 2.75 ponchando a 767.

El más reciente es Curtis Pride, a quien conocieron por los rumbos de Navojoa en 2000, militó en la “Gran Carpa” entre 1993 y 2006,

También existen quienes con un solo ojo han realizado la proeza de jugar al “Deporte de las Inteligencias”, pero ninguno en esa condición ha militado en las Mayores hasta el día de hoy.

Hubo un caso muy específico como el de Drew Robinson que debutó con los Rangers de Texas el cinco de abril de 2017, y alcanzó notoriedad porque tres de sus primeros cuatro imparables fueron jonrones.

“Petey” Robinson lamentablemente batalló con cuadros de ansiedad y depresión que lo orillaron a intentar quitarse la vida de un balazo en el rostro el 16 de abril del 2020, apenas cuatro días antes de su cumpleaños 28. Sobrevivió al incidente, pero perdió el ojo derecho.

Robinson regresó en 2021 al beisbol organizado llegando hasta Triple A con los River Cats de Sacramento, sucursal de los Gigantes de San Francisco, en donde tuvo participación en 32 juegos, 80 apariciones al bate con 11 hits, de los cuales tres fueron cuadrangulares.

En el beisbol mexicano se conoce el caso de un pelotero que a pesar de no contar con la visión en el ojo derecho debutó 1992. Se trata del serpentinero zurdo tabasqueño Ulises Rodríguez Asencio. Un mal congénito no le impidió realizar su trabajo como encargado de uno de los ranchos en Huimanguillo de Don Diego Rosique Palavicini, otrora directivo de los Olmecas, mucho menos para jugar su deporte favorito.

Surgió de la Liga Petrolera, donde fue visoreado por el chiapaneco Miguel Solís, quien era el manager de Ciudad Pemex, y aunque Ulises militaba con la Sección 50 de Paraíso, le recomendó que hiciera un tryout que se iba a realizar por esos días en Minatitlán.

En aquel entonces los noveles peloteros iban a un draft, y al ser Diego Rosique el dueño de los Olmecas, se pensó que podrían elegirlo, pero decidieron proteger a Martín Gómez y Ulises Rodríguez fue tomado por los Industriales de Monterrey con los que debutó en el 92, aunque en el transcurso de esa campaña fue transferido a Tabasco.

“Afortunadamente las bases se corren en el sentido contrario a las manecillas del reloj”, dice Don Ulises. “Mi ojo izquierdo me ayudaba para cuidar a los corredores por primera, a tercera era un poco más complicado, apenas los alcanzaba a distinguir”.

Originario de Jalapa, Tabasco, donde nació un 13 de agosto de 1968, fue una de las piezas claves en el pitcheo corto de los Olmecas que conducía Juan Navarrete que en 1993 conquistaron el campeonato, y fue identificado con el mote de el “Mata Coyote” porque dicen, traía de “encargo” a Matías “Coyote” Carrillo.

Rodríguez Asencio únicamente militó tres temporadas en el máximo circuito veraniego de nuestro país, resulta que para Don Diego le era más importante su presencia en el rancho que en el diamante.

También era apodado el “Gooden”, por el parecido con Dwight Gooden un exligamayorista que brilló en Grandes Ligas con Mets, Yankees, Cleveland, Astros y Tampa Bay.

Tuvo la oportunidad de jugar en la Liga Mexicana del Pacífico con los Cañeros de Los Mochis, y también pisó diamantes de la desaparecida Liga Semiprofesional del Istmo, donde defendió la camisola de los Venados de El Espinal y los Xhahuis de Juchitán.

“Algunas personas tienen miles de razones sobre porque no pueden hacer lo que quieren, cuando solo necesitan una razón sobre porque pueden”, WILLIS WHITNEY. –

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