CHARLANDO DE BEISBOL

Por Rodrigo Robles / @rodrigoroblesb

Veracruz, Ver., MÉXICO. “Se supone que debe de ser difícil. Si no fuera difícil, todo el mundo lo haría. Por eso la dificultad hace grandioso al béisbol”, JIMMY DUGAN. –

** ¿VENDER PATROCINIO O COMPRAR EMOCIONES? – Toda organización deportiva, llámese club, liga, federación, torneo, patrocinador, etc, busca generar ingresos económicos y con ello propiciar la rentabilidad.

La Liga Mexicana de Beisbol, como un circuito constituido como una entidad deportiva, desde hace algunos años sigue un plan estratégico empresarial donde basados en sus fortalezas y debilidades, trabaja con base en objetivos primarios y secundarios, además de establecer parámetros de medición de resultados.

Cada uno de los equipos que conforman la llamada liga veraniega presenta diferentes contextos, por ejemplo, las oportunidades de negocio son diferentes en ciudades como la Ciudad de México y Cancún, plazas donde juegan dos de los equipos más emblemáticos, pero que quedó constatando el pasado fin de semana en el Estadio Alfredo Harp Helú, cada vez son menos los que profesan la religión “felina”.

A Tigres le está pasando factura la peregrinación que emprendieron en 2002 cuando decidieron abandonar el Foro Sol de la Ciudad de México e instalarse provisionalmente en el parque de los Hermanos Serdán de Puebla, tan solo seis años después, es decir, en 2007 se afianzaron en el parque Beto Ávila de Cancún, su actual lugar de residencia.
El retorno de inversión es una de las exigencias de hoy en día de los patrocinadores, pocos son los que se conforman con la presencia de marca, situación que hace aún más complicado vender productos deportivos.

A Tigres le urge reposicionar el valor de su marca, generar un proceso de identidad, acercarse a patrocinadores más fuertes, no obstante, pienso que conseguir presupuesto económico no es el reto primordial, sino demostrar que ese apoyo puede regresar a la marca patrocinadora por distintos canales.

Los recursos económicos hoy en día están destinados a aquellas instituciones deportivas que sepan proporcionarle un valor agregado a su producto, y que además puedan establecer relaciones emocionales que hagan que las inversiones crezcan en un mundo cada vez más escéptico y exigente, ávido de entretenimiento con concepto y experiencia.
El pasado 29 de septiembre del 2020 la directiva de los Tigres encabezados por Fernando Valenzuela Burgos, solicitó al seno de la Liga Mexicana iniciar el proceso de cambio de plaza. Se especula que el destino probable es San Luis Río Colorado, donde un grupo de empresarios no quita el dedo del renglón, edificaron un estadio relumbrante listo para recibir beisbol profesional.

Ese tipo de incertidumbre, lejos de acercarse a la chequera de los patrocinadores, los aleja. Es importante la perspicacia multisensorial para comprender cómo vender un producto que regularmente se piensa es redituable o no se percibe de esa manera por parte del patrocinador y que por lo tanto dudan en obtener beneficios para anunciarse.

Tigres hizo una gran historia en Cancún, campeonatos en 2011, 2013 y 2015, consolidando equipos formidables constituidos con su base nacional, los “Chispa” Gastélum, Los hermanos Contreras, Pablo Ortega, Iker Franco, Jorge “Chato” Vázquez, más lo que llegaron a fortalecer al equipo, los exligamayoristas mexicanos Alfredo “Fello” Amézaga, Karim García, Jorge Cantú, entre otros.

La solución es clara, regresar a la capital de la República, revivir y reavivar el clásico de nuestro beisbol con los Diablos Rojos del México, la otrora “Guerra Civil”. El Fray Nano bien pudiera ser el parque que habiliten como cubil.

Es cierto que hay muchas circunstancias que deberán sortearse, sobre todo cumplir el acuerdo que sostienen con el gobierno en turno, entablar relaciones con el gobierno entrante de éste año, entre otros detalles más. En Cancún, algunos compañeros periodistas aseguran que si Tigres se va, se rumora que la franquicia de los Rieleros de Aguascalientes podría asentarse en la plaza.

Creo que la organización “Bengalí” puede ofrecerle al aficionado al “Rey de los Deportes” una gran experiencia folklórica cuando asista al estadio. Es cierto que los equipos deportivos no pueden prometer campeonatos, títulos o gallardetes, cómo usted quiera llamarlo, pero sí pueden crear las condiciones mercadológicas adecuadas para construir una marca, donde la pasión, sentimientos e identidad sea el factor estratégico clave de comunicación para que pueda cumplir diversos objetivos.

Tigres puede emular a Diablos Rojos en la capacidad de establecer alianzas que permiten consolidar una sociedad de flujo e intercambio de negocios entre marcas para obtener emociones y experiencias.
“Sólo estás aquí para una breve visita. No te apures, no te preocupes. Y asegúrate de oler las flores a lo largo del camino”, WALTER HAGEN. –

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