Alejandro Treviño no es “profeta” en su tierra

noviembre 17, 2019

Tirabuzón

CIUDAD DE MÉXICO.- El ex cátcher ligamayorista Alejandro Treviño no tiene placa en galería de inmortales conocida, excepto en un muro dedicado a periodistas, cronistas y comentaristas, en el Minute Maid Park de Houston.

 

 Ni siquiera en México, ignorado olímpicamente por los invidentes electores, mientras permaneció en la cédula de votaciones, confirmando aquello de que nadie es “profeta” en su tierra.

 

 Una aberración considerando que el regiomontano ha sido el mejor receptor azteca en Grandes Ligas, por encima de otros, digamos, más mediáticos: Gerónimo Gil, Francisco Estrada, Sergio Robles, Miguel Ojeda y Humberto Cota.

 

Viene la segunda etapa  del museo que reabrió sus puertas en casa nueva, allá mismo en Monterrey, y lo menos que se puede esperar es una nueva oportunidad con el filtro de un comité de veteranos, que lo había, para el hoy analista de radio en las trasmisiones en español de los  Astros.

 

Treviño es de los mexicanos con más campañas en el Big Show, un total de 13, sustentadas en su buena defensiva y tiros a las bases—dos veces fue líder en Grandes Ligas sacando corredores–, lo cual no significa que empuñando  fuese un out por regla (.249, 23, 244), a su paso por Mets (5), Rojos (4), Astros (3), Dodgers (2), Gigantes (1) y Bravos (1).

 

En 1986 y 1987, en varias ocasiones, hizo “batería” con Fernando Valenzuela en la trinchera de Los Ángeles y  un año después, el 30 de julio, en Dodger Stadium, actuando precisamente con los Astros,  se convirtió en el primer paisano que le conectó un jonrón al “Toro” Valenzuela.

 

Solamente  un  compatriota más se la botó a Valenzuela Anguamea en las Mayores: Vinicio Castilla, el domingo 14 de julio de 1996, en el Coors Field de los Rockies de  Colorado, en Denver.        

 

SOBREPONIÉNDOSE  a colosal descontrol, el japonés de los Venados de Mazatlán, Kodai Hamaya, compila 2-0 y formidable 0.45 en carreras limpias, en 4 inicios y 20 innings en que ponchó a 22 y 15 bases por bolas.

 

El zurdo, de 26 años, llegó directamente de la Liga del Pacífico de su país, donde ha actuado para las Águilas de Rakuten (3-1, 7.25) y Yokohama Baystars, casi siempre en labor de relevo.

 

Por cierto, la directiva de los porteños, ya eligió a uno de los dos importados que a la de a fuerzas  recortarán para la segunda vuelta: Matt West (1-2, 6.23),  relevista de liga independiente actualmente suspendido, tras ser agarrado infraganti con la visera de su gorra impregnada de una sustancia no identificada.

 

West todavía permanece en el equipo dirigido por el yucateco Juan José Pacho, pero su suerte está echada luego del incidente durante el primer juego de la serie ante los Sultanes de Monterrey, en el Teodoro Mariscal.

 

OBSERVACIONES: Al recién bienvenido José Manuel Rodríguez al círculo de los 1000 imparables en la LMP, le esperaba otra meta: 200 dobles (199), cifra que únicamente lograron Héctor Espino (260), Alfonso Jiménez (230), Matías Carrillo (215) y Aurelio Rodríguez (202).

 

En la Liga de Venezuela, las cosas se han complicado un poco para dos protagonistas inesperados por estos días, el primera base Jesús “Jesse” Castillo (.250, 0, 1) y el manager Enrique “Che” Reyes (5-6), en los frentes de Águilas de Zulia y Navegantes de Magallanes, respectivamente.

 

En Puerto Rico, la  Liga Roberto Clemente puso en marcha su reducida temporada nuevamente con número impar de contendientes (5), refuerzos extranjeros, incluidos varios japoneses y asistencias de 3 mil personas en las inauguraciones.    

 

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