Yaquis en mala racha y Ojeda…; Verdugos de Águilas.

Mi Columna

Por Roberto Riveros

Se acerca el final de la primera vuelta y cada mánager se mantiene firme en su puesto. La guillotina ha permanecido hasta ahora, inactivada.

Pero el riesgo sigue latente, especialmente para los pilotos, cuyos equipos navegan en las últimas posiciones.

Los Yaquis de Obregón iniciaron la contienda con siete derrotas consecutivas, y aunque el equipo se mantiene luchando, su marca de 10-18 lo tiene sumido en el sótano, a siete juegos del primer lugar (hasta ayer).

¿Ha fallado Miguel Ojeda?

Definitivamente, no.

El “Negro de Guaymas” no es responsable de la pésima racha de bateo de su equipo, ni de la poca efectividad mostrada por sus lanzadores.

Los Yaquis batean un anémico .231 (el porcentaje más bajo de la liga), y es el único equipo con menos de 100 carreras anotadas (88).

Agregue a eso una efectividad de 4.94 la más alta del circuito, y obtendrá una clara explicación de las desventuras que viene padeciendo la tribu sonorense.

Y de todo eso, no tiene culpa Ojeda.

La de los Yaquis es una de las mejores organizaciones de la Liga Mexicana del Pacífico.

Pero al debutar en Grandes Ligas este año, el tercera base Christian Villanueva y los lanzadores Giovanny Gallegos y Víctor Arano, no obtuvieron permiso para reportar a los Yaquis, aunque se sabe que Arano se integrará en diciembre.

Tampoco pudieron contar por segundo año consecutivo con Luis Fernando Urías, el segundo mejor prospecto de los Padres.

Han sido pues, una serie de importantes ausencias, y una baja de juego en varios elementos, las razones de que los Yaquis ostenten el peor record de la temporada.

Pero, no todo está perdido.

Las incorporaciones del cubano Bárbaro Canizáres y del japonés Tomo Otosaka (ayer debutó), y el próximo regreso de Carlos Valencia, deben mejorar la producción del equipo.

UN AÑO DIFÍCIL.

Para Ojeda, el 2017 ha sido un año complicado.

En los primeros días de octubre, a unos días de iniciar la temporada de la Liga Mexicana del Pacífico, los Diablos Rojos, el equipo para el que jugó casi toda su carrera, le comunicó que no requerirían más de sus servicios.

Pero Ojeda no engrosará la lista de desempleados de la LMB. El sonorense está muy cerca de llegar a un acuerdo con un equipo del norte, lo que podría concretarse antes de que termine el año.

Por ahora, su atención está centrada en la dura tarea de mejorar la situación de los Yaquis y guiarlos a la postemporada.

Claro.

Aún se puede.

VENADOS CAZA ÁGUILAS.

Parece que los Venados han encontrado la fórmula perfecta para imponerse a los Águilas, cada vez que los enfrentan.

Ayer, la escuadra porteña derrotó 5-4 a Mexicali, por quinta vez consecutiva en la temporada, y mejoró su marca a 16-12.

Convertida en una máquina de batear imparables, la pandilla roja desparramó sobre el terreno, 15 batazos a tierra de nadie.

Más de la mitad de los hits, salieron de los bates de dos hombres. Brian Hernández se fue de 5-4, con jonrón (4), doble, tres anotadas y dos producidas.

Y el recién incorporado Carlos el “Chispa” Gastelum, tuvo otra gran noche al pegar cuatro hits en cinco visitas al plato, para mejorar su promedio de bateo a .250.

Mitch Lively (4-1), se acreditó el triunfo, en labor de seis imparables y tres carreras (una inmerecida), en siete episodios.

Salvó Evan Marshall (7), con par de indiscutibles y una anotación, en el noveno inning.

Perdió Rolando Valdez (1-1).

POR LA LIMPIA.

Los Venados irán hoy en busca de la limpia, que sería su segunda esta temporada, sobre el equipo “emplumado”.

Los días 13, 14 y 15 de octubre, en el Teodoro Mariscal, el club porteño se impuso en los tres partidos, a la novena fronteriza, 3-2, 6-3 y 2-1.

NO TODO LO QUE BRILLA ES ORO.

Todos ellos son excelentes bateadores, quienes de un continuo rondan la cifra mágica de los .300.

Pero por ahora, han tenido problemas para reencontrarse con el bate, mientras sus porcentajes de bateo están por debajo de la famosa Línea Mendoza.

Con los Yaquis, el italiano Alex Liddi arrastra un pesado y letárgico slump (.156). Ricky Álvarez (.153), C.J. Retherford (.222), Roberto López (.222) y J.P. Sportman, (.188), de Mexicali. De Cañeros, Sebastián Valle, .190 y Noel Cuevas, .197. Cyle Hankerd (Venados), muestra un pálido .214 y de los Tomateros, Issmael Salas, .229.

Pero sus bates, hasta ahora callados, pueden embalarse en el minuto vital, y convertirse en protagonistas.

HOY, EN LA HISTORIA DEL BEISBOL.

1958.- Bob Turley, quien tuvo 21 triunfos y 19 juegos completos para los Yanquis, gana el Cy Young. Con sólo un trofeo otorgado a ambas ligas, Turley supera cinco votos a cuatro, al ganador del año pasado, Warren Spahn.

1975.-Tom Seaver, de los Mets, gana su tercer Cy Young, al encabezar la Liga Nacional con 22 triunfos. Registró 243 ponches y tuvo efectividad de 2.38.

1997.-Ken Griffey jr., se convierte en la novena selección unánime como Jugador Más Valioso de la Liga Americana, con 56 jonrones, y termina primero en las Grandes Ligas con 147 impulsadas. Recibe todos los 28 votos para el primer lugar y 392 puntos en las votaciones, para convertirse en la primera designación unánime de la Liga Americana, desde Frank Thomas en 1993, y la número 13, en general.

¡BUENOS DÍAS!

Jrobertoriveros@hotmail.com.

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