Semana importante para el beisbol mexicano

Imparable

Por Héctor Bencomo

Llega una semana trascendental para el beisbol mexicano porque las Ligas Mayores pueden decidir un cambio en el sistema de compra-venta de peloteros, algo que puede dar un vuelco completo a lo que hemos visto en los últimos años.

Alrededor del día 15 de marzo se reunirán en Houston y por parte de la LMB serán tres los directivos que estarán presentes y que tratarán de que las cosas se mantengan como están. Es decir, que sólo la liga mexicana sea el conducto para comercializar a los prospectos nacionales que sueñan con llegar al mejor beisbol del mundo.

Los directivos de la LMB alegan que son ellos los únicos que dan trabajo a los peloteros mexicanos que no están en las ligas mayores. Que son los únicos que desarrollan el talento de los jóvenes por años, hasta que están maduros y algún equipo ligamayorista se interesa en ellos o deciden debutarlos en la pelota azteca.

Quizás tengan razón. Hay academias que reúnen muchachos y en poco tiempo los venden sin tener a ciencia cierta una oferta de trabajo para cuando regresan a México. Lo peor del caso es que están multiplicándose las “escuelas” en diferentes partes del país y consiguen un “socio” en Estados Unidos para mandar a los jugadores y que firmen directamente.

Como quien dice “hay un mercado negro” que se ha desarrollado ante la esperanza de lograr los grandes precios que pagan los clubes de MLB. También están naciendo muchas “academias” que se integran a las ligas pequeñas y que comienzan a alimentar en los niños la idea de que serán transferidos al mejor beisbol del mundo.

Sin tomar partido por ninguno de los escenarios ya descritos, yo creo que Major League Baseball debe poner las reglas sobre la mesa y que todos sepan a qué atenerse. Desde los directivos, los desarrolladores de talento y también los padres de familia, que al final de cuentas ponen en manos de desconocidos el futuro de sus hijos.

El sistema de la Liga Mexicana tiene algunos defectos que se deben pulir, como por ejemplo los derechos de retorno. Si el pelotero es vendido, debe terminar su relación con ese equipo y regresar a la liga como agente libre o bien ser sorteado entre todos los clubes.

También debe haber un límite de propiedad en el que el joven prospecto quede libre si el equipo al que pertenece no lo vende o no lo debuta en un periodo determinado de años. Hay muchos peloteros que prefieren retirarse antes de debutar porque no reciben una oportunidad y tampoco su baja.

Y por cierto, también debe haber regulaciones muy estrictas para esas academias que en un momento dado podrían no tener una base sólida que ofrecer a sus “clientes”.

ESO DE LAS BAJAS

A propósito, los Generales de Durango podrían estar portándose mal con algunos jugadores a los que no les dan trabajo y tampoco su libertad.

Tengo una lista de elementos que voy a mantener en el anonimato para no causarles un daño, pero son alrededor de cinco que a menos dos semanas de que inicie la temporada 2018 no tienen su futuro decidido.

Al parecer, el equipo les dice que no tienen planes para ellos, pero no les dan su baja, esperando que negocien con otro equipo y entonces sacar provecho.

No es justo para un pelotero que es padre de familia vivir esa incertidumbre a estas alturas del año. El presidente de la LMB debe actuar de inmediato y poner orden en ese aspecto. Por mi parte prometo buscar a Miguel Ojeda para que aclare este tema.

DE PITCHERS A BATEADORES

Ayer en la final de la Liga San Nicolás, acá en Monterrey, me tocó ver a dos ex lanzadores profesionales ubicados ahora como bateadores de buen nivel en el beisbol amateur.

Ellos son Jesús Olague, quien por más de 15 años se mantuvo en la LMB como pitcher, y ahora es tercer bat del Sindicato San Pedro, un equipo que disputó la final de una liga tan fuerte como la Clemente Grijalva o la Mayor de la Laguna.

El otro caso es de Néstor Renovato, también lanzador que estuvo con los Sultanes y Dorados de Chihuahua, y que es tremendo bat.

Me dicen que otro caso parecido es Luis Alfonso García, quien siendo lanzador le vino una lesión y como era buen bat lo hicieron jardinero y estuvo a punto de llegar a las Ligas Mayores.

Por cierto, el manager del equipo campeón de la Liga San Nicolás, Burócratas de San Pedro, es Carlos García, hermano de Heriberto, quien es coach de los Tomateros de Culiacán en la LMP.

Los García son nativos de Juan José Ríos, Sinaloa, la tierra que también vio nacer a la dinastía Osuna (Roberto padre, Antonio y el junior Roberto, que ahora triunfa con los Azulejos de Toronto). Otro ex pelotero de ese lugar es “El Pony” Valdez, quien ahora es coach de los Saraperos de Saltillo.

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